Lo que pasó este mes – Internacional:
La inflación en Estados Unidos cerró el año en un 3.4%, significativamente menor al 6.5% del cierre de 2022, pero mayor a meses recientes (3.1% noviembre y 3.2% octubre). La variación de precios aún no alcanza el objetivo del 2%, a pesar de que se entiende que las medidas tomadas por la Reserva Federal están teniendo el efecto deseado. La Fed, con su rango de tasa de referencia actualmente en 5.25-5.50%, proyecta 75 puntos básicos de reducción de su tasa de referencia en el 2024 a partir del momento en que confíe en que “la inflación se esté moviendo sosteniblemente hacia 2%”, mientras que los mercados reflejan una expectativa más agresiva, en torno a los 125-150 puntos básicos con un primer recorte de tasas en mayo.
Ante distintos escenarios de expectativas, los bonos del Tesoro americano a 10 años han fluctuado de manera importante a lo largo de los últimos meses. Después de un pico de rendimiento de 5.0% en octubre, llegó al 3.8% a finales diciembre, para luego subir a lo largo de enero hasta situarse en torno al 3.9%. Los principales índices bursátiles americanos cerraron el mes con los siguientes retornos: S&P500: 1.6%, DOW JONES: 1.2%, NASDAQ: 1.0%
El Banco Central Europeo no ha dado señales de bajar sus tasas en 2024 a pesar de que la eurozona cerró el año con menor inflación en 2.9% y menor crecimiento (0.5% eurozona vs 2.8% EEUU). De mantenerse firme, sus tasas permanecerían este año en 4% para la facilidad de depósito, 4.5% para operaciones de refinanciamiento y 4.75% la facilidad de crédito. A nivel europeo persisten dudas de que la inflación esté controlada y el riesgo de un potencial rebote por distintos factores internos y externos. Una de las situaciones de mayor preocupación es la de los ataques recientes de hutíes a embarcaciones que navegan en el Mar Rojo. Este conflicto está comenzando a incrementar nuevamente los costos de fletes, en particular entre Asia y Europa por el incremento en los costos de seguro o por desvíos por rutas más largas para evitar la zona, pero tiene potencial de contagiar el resto del mundo. La preocupación se debe a la posibilidad de ataques más graves con grandes impactos económicos. Por el Mar Rojo cruza aproximadamente un 12% del comercio petrolero global y 40% de comercio entre Asia y Europa. El hundimiento de una nave o fallecimiento de algún tripulante pudiera ser muy disruptivo para el comercio mundial.
Lo que pasó este mes – Local:
El Banco Central de la República Dominicana mantuvo su tasa política monetaria en 7.00%, basando su decisión en que “la evolución reciente del entorno internacional, particularmente las expectativas de que las tasas de interés externas se mantendrían elevadas por un tiempo mayor al previsto y el incremento de los precios de las materias primas y del costo de transporte de mercancías debido a los conflictos geopolíticos y a factores climáticos.” Al cierre de 2023 la inflación interanual en el país bajó de 7.24% en enero a 3.57%, situándose dentro del rango meta del Banco central de 3-5% desde mayo de 2023. El Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) señaló un crecimiento de 4.7% para el mes de diciembre y 2.4% para todo el 2023, mostrando un repunte en el crecimiento a lo largo de los últimos 4 meses de 2023, luego de las medidas monetarias expansivas que viene tomando el Banco Central desde junio.
En las últimas semanas el Banco Central ha emitido notas con vencimiento en 2026 por más de DOP 115,000 con rendimientos de 10.75-11.00%, reduciendo la liquidez del sistema bancario desde un máximo histórico de casi 160,000MM a mediados de enero, hasta por debajo de los 70,000MM en días recientes.
Palabras de nuestro equipo:
Pareciera que 2024 será otro año de volatilidad por múltiples factores que pudieran incidir de manera importante en crecimiento, decisiones de tasa, inflación y más. Las economías emergentes, como la dominicana, están limitadas por la Reserva Federal a qué tanto pueden bajar tasas de interés para lograr un efectivo estímulo económico sin causar complicaciones en sus monedas. La Fed, a su vez, está limitada en recortar tasas hasta tanto logre tener más confianza en que la inflación llegará al 2%. En este punto es que reside el gran reto, con un mercado laboral resiliente, con alto crecimiento en salarios, y con componentes de la inflación en el sector de servicios que pudieran tardar más tiempo en bajar.
Otros factores representan riesgos para el trayecto de la inflación. Los conflictos en el Medio Oriente tienen potencial de impactar el costo del transporte marítimo y, por lo tanto, en el precio de algunos bienes. Un repunte de la economía China pudiera también incidir en aumento de precios de petróleo y otros insumos. Por otro lado, si se materializa una desaceleración importante en la economía estadounidense que lleve consigo a una fuerte caída en inflación, los movimientos de tasas pudieran ser a la baja de manera más agresiva a lo esperado por la Fed.